¿Qué son los cultos cargo?
Los cultos cargo fueron movimientos religiosos y sociales surgidos principalmente en Melanesia entre finales del siglo XIX y mediados del siglo XX. Aparecieron como respuesta al choque cultural y tecnológico entre comunidades indígenas y potencias coloniales europeas, intensificándose durante la Segunda Guerra Mundial con la llegada masiva de tropas y suministros militares.
El término cargo hace referencia a los bienes materiales introducidos por los occidentales: alimentos enlatados, ropa, medicinas, armas, radios y otros objetos que, para muchas comunidades locales, parecían aparecer sin un proceso visible de producción, a menudo “caídos del cielo” mediante aviones.
Desde una perspectiva antropológica, los cultos cargo no representan ingenuidad ni superstición simple, sino intentos coherentes de explicar lo inexplicable dentro de un marco cultural preindustrial.
Contexto geográfico: Melanesia, Nueva Guinea y Vanuatu
Los cultos cargo se documentaron principalmente en la región de Melanesia, que incluye territorios como:
- Nueva Guinea
- Vanuatu (especialmente la isla de Tanna)
- Islas Salomón
- Fiyi
Estas sociedades mantenían sistemas económicos basados en el intercambio ritual, el parentesco y la reciprocidad, muy distintos de la lógica industrial occidental.
Antecedentes antes de la Segunda Guerra Mundial (finales del siglo XIX – 1930)
Aunque popularmente se asocian los cultos cargo a la Segunda Guerra Mundial, sus raíces son anteriores.
Desde finales del siglo XIX, durante la colonización británica y alemana, ya se habían documentado movimientos milenaristas en Melanesia, como la llamada Vailala Madness (ca. 1919) en Nueva Guinea. Estos movimientos surgieron como reacción a:
- La imposición de nuevas jerarquías coloniales
- La evangelización cristiana
- La ruptura de sistemas tradicionales de autoridad
- La introducción desigual de bienes materiales occidentales
Estos antecedentes crearon un sustrato cultural que permitió que los cultos cargo posteriores se desarrollaran con rapidez.
La Segunda Guerra Mundial como detonante (1941–1945)
Durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y Japón establecieron bases militares temporales en numerosas islas del Pacífico Sur.
Por primera vez, muchas comunidades indígenas presenciaron:
- Aviones aterrizando y despegando
- Comunicaciones por radio
- Distribución masiva de suministros (cargo)
- Rituales militares repetitivos y altamente estructurados
Cuando la guerra terminó y los soldados se marcharon, el flujo de bienes cesó abruptamente. Para algunas comunidades, la explicación no fue logística ni económica, sino espiritual: los “dadores del cargo” se habían ido, pero podían regresar si se recreaban los rituales adecuados.
Rituales y prácticas de los cultos cargo
Entre las prácticas documentadas se incluyen:
- Construcción de pistas de aterrizaje simbólicas
- Torres de control hechas de madera o bambú
- Imitación de auriculares, radios y formaciones militares
- Ceremonias colectivas destinadas a atraer el regreso del cargo
Lejos de ser simples imitaciones, estos rituales funcionaban como actos de coherencia cultural, integrando lo nuevo dentro de sistemas simbólicos existentes.
El culto a John Frum: un caso emblemático
Uno de los cultos cargo más conocidos es el Culto a John Frum, surgido en la isla de Tanna, en Vanuatu, hacia finales de la década de 1930.
¿Quién fue John Frum?

- No existe evidencia histórica concluyente de que John Frum haya sido una persona real.
- El nombre probablemente deriva de la expresión “John from America”.
- Para los creyentes, John Frum es una figura mesiánica que prometió regresar con cargamento, prosperidad y un nuevo orden social.
El 15 de febrero se celebra aún hoy como el Día de John Frum, en espera de su retorno.
Desde un punto de vista antropológico, la existencia histórica del personaje es secundaria: lo relevante es su función simbólica dentro del sistema de creencias.
La investigación de David Attenborough (1960)

En 1960, el naturalista y divulgador británico David Attenborough visitó la isla de Tanna como parte de su serie documental The People of Paradise para la BBC.
Durante su investigación, Attenborough entrevistó a miembros del culto y documentó sus prácticas. En una de las interacciones más citadas, cuando se cuestionó por qué seguían esperando el regreso de John Frum, un creyente respondió, en esencia:
«Si ustedes han estado esperando dos mil años a que Cristo venga, yo debo esperar más de diecinueve años.
Esta respuesta es clave porque revela la lógica interna de la creencia, sin ironía ni ingenuidad, y plantea una comparación directa entre religiones consolidadas y cultos modernos.
Interpretación antropológica: religión, contexto y significado
Los cultos cargo muestran que:
- Las religiones pueden surgir rápidamente
- No requieren antigüedad para estructurarse
- Nacen cuando un evento excede la capacidad explicativa de una cultura
Antes que fe ciega, lo que aparece primero es significado. La creencia se consolida después.
¿Por qué los cultos cargo siguen siendo relevantes hoy?
Estudiar los cultos cargo no sirve para ridiculizar creencias, sino para comprender el mecanismo universal mediante el cual los seres humanos:
- Interpretan lo desconocido
- Construyen narrativas coherentes
- Transforman experiencias extraordinarias en sistemas de creencias
En un mundo donde el avance tecnológico vuelve a superar la comprensión cotidiana, los cultos cargo siguen siendo una advertencia antropológica vigente.
Los cultos cargo no pertenecen al pasado remoto. Son un espejo moderno que refleja cómo nacen las religiones cuando la experiencia humana se enfrenta a lo inexplicable.
No hablan solo de Melanesia.
Hablan de nosotros.